Saber Crecer
Admiramos a quienes son capaces de superar las circunstancias más adversas, a quienes convierten un suceso especialmente dramático en una oportunidad para crecer.

"Resiliencia", término utilizado originalmente por la física para identificar la cualidad de algunos materiales para resistir y recuperarse ante el embate de una fuerza externa, es un término que actualmente se utiliza tanto en psiquiatría como en la psicología positiva para describir la capacidad de una persona de sobreponerse a la adversidad y crecer gracias a ella.
Saber crecer nos explica de manera sencilla todas aquellas características psico-emocionales y espirituales que nos dan fortaleza y nos permiten sobreponernos a las crisis y crecer a través de ellas.

Así pues, ante todo este libro te ayudará a reconocer y utilizar tu capacidad de ser resiliente y tus valores espirituales para reconstruir tu vida aun ante las tormentas más destructivas.
Saber Pensar
La capacidad autorreflexiva nos distingue de todos los demás seres vivos, y por poseerla, hemos asumido que Saber pensar es una habilidad que por naturaleza los humanos ejercemos. Pero basta con observar cómo están las cosas en el mundo para darnos cuenta de que, aunque pensamos, SABER hacerlo no es algo en lo que la mayoría hayamos destacado.

La respuesta de por qué hay personas a quienes todo parece salirles bien mientras que a otras todo parece salirles mal, está en la capacidad que éstas tengan de saber manejar correctamente su potencial. Educar ese potencial es “preparar la inteligencia y el carácter”, para descubrir la riqueza interior, los dones y talentos que están ahí para mejorar la vida de cada uno.
Saber Perdonar

Tal vez el màs grande acto de valor del que somos capaces es el de perdonarnos a nosotros mismos. De perdonarnos por todo lo que hicimos y no deberíamos haber hecho; por todo lo que pudimos haber sido y no fuimos; por todo lo que pudimos hacer y no hicimos. Lo que necesitamos es tener fortaleza para reconocer la verdad, asumir la responsabilidad, ser autènticamente humildes y trabajar por la libertad para serguir adelante.

Perdonar no es olvidar, es poder recordar sin amargura, sin sufrir el dolor de una herida abierta; no es poner un vendaje sobre una llaga infectada, es sanar la llaga, a veces con un corte quirùrquico, lo que supone desarrollar valor para enfrentar nuestros miedos y nuestras emociones màs revueltas.

Sòlo el que ama es capaz de perdonar. Sòlo el que se ama a sì mismo con autenticidad es capaz de alcanzar la liberaciòn. Y sòlo el que ha alcanzado la propia liberaciòn interior es capaz de construir vida desde la muerte.